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miércoles, 11 de agosto de 2010

Thelonious Monk


"Yo supongo que se puede ser sencillo y sincero, sin afectación y sin chabacanería, un poco gris, para que se destaquen los matices tenues; que se puede emplear un ritmo que vaya en consonancia con la vida actual, ligera y varia, y sin aspiración de solemnidad"

Pío Baroja, en el Boletín de la Academia de Historia (t. CLXX)

viernes, 19 de febrero de 2010

Me hago la muerta


Si me lo pide me pongo en cuatro patas
en dos, en una
meneo la cola
doy vueltas
me hago la muerta
salto por una galleta
le lamo los pies.

Y es que me muero de gusto cuando me rasca panza arriba.

Soy la perra más perra
que jamás nadie haya abandonado.

viernes, 15 de enero de 2010

Dime cosas terribles


Sé buena, dime cosas incorrectas
desde el punto de vista político. Un ejemplo:
que eres rubia. Otro ejemplo: que Occidente
no te parece un monstruo de barbarie
dedicado a la sórdida tarea
de cargarse el planeta. Otro: que el multi-
culturalismo es un nuevo fascismo,
sólo que más hortera, o que disfrutas
pegando a un pedagogo o a un psicólogo,
o que el Mediterráneo te horroriza.
Dime cosas que lleven a la hoguera
directamente, dime atrocidades
que cuestionen verdades absolutas
como: "No creo en la igualdad." O dime
cosas terribles como que me quieres
a pesar de que no soy de tu sexo,
que me quieres del todo, con locura,
para siempre, como querían antes
las hembras de la Tierra.

Luis Alberto de Cuenca (Su nombre era el de todas las mujeres)

viernes, 14 de agosto de 2009

Hay algo que no puedo perdonarte


Me da igual tu tendencia a desnudarte
delante de la gente. No me importa
que confundas deber de con deber,
o que emplees dijistes por dijiste
poniéndote analógica, o que duermas
con pastillas catorce horas al día.
Puedo aguantar la selva de vacío
donde vives, tu frío y tu calor
-siempre desmesurados-, tus histerias,
esa higiene obsesiva que te gastas.
Puedo olvidar que fueses drogadicta
(¿Quién no lo ha sido alguna vez?), tus siestas,
tu narcisismo, tus ovulaciones.
Me tiene sin cuidado que me engañes
con tu perrita de bolsillo. Pero
hay algo que no puedo perdonarte,
y es que te pongas el disfraz odioso
de vulgar manualista de autoayuda
y me aconsejes cosas como: "Haz
lo que te venga bien en cada instante",
"Vive al día", "No pienses para nada
en el pasado ni en el porvenir",
"Sé independiente", "No hipoteques nunca
tus horas libres", "Sácale a tu prójimo
todo el jugo que puedas", "Sé feliz."
No puedo soportarlo, vida mía.
Me horroriza. No puedo soportarlo.

Luis Alberto de Cuenca (Su nombre era el de todas las mujeres)